La guerra en Ucrania y los problemas en las cadenas de producción por las materias primas y la falta de microchips, han alargado los plazos de entrega de vehículos.
Durante la próxima década, Intel invertirá 80.000 millones de euros en la UE en toda la cadena de valor de los semiconductores, desde la investigación y el desarrollo (I+D) hasta la fabricación y las tecnologías de empaquetado más avanzadas.